El Pleno considera que Patxi Gómez ya ha cumplido su condena y rechaza su regreso a prisión en virtud de la 'doctrina Parot'.
Un centenar de personas abarrotó el salón de plenos para respaldar a Gómez
El PSE de Ortuella unió ayer sus votos a PNV y EA para pedir que no reingrese en prisión el ex etarra Patxi Gómez López, un vecino de la localidad condenado en 1989 por pertenencia a la banda, tenencia de explosivos y tentativa de asesinato, que fue excarcelado apenas hace un lustro, pero que podría volver a la celda en virtud de la 'doctrina Parot'. Los tres partidos asumieron esta reclamación en una moción aprobada en el Pleno, donde se manifiesta claramente la «preocupación» del Ayuntamiento por la actual situación de su conciudadano. La Corporación recuerda que la condena «ya en su día fue cumplida» y, ante su posible vuelta a prisión por orden del Tribunal Supremo, solicita a las instituciones el estudio del caso para revocar lo que se entiende como una «cadena perpetua».
Patxi Gómez López, de 53 años, fue condenado a pena de prisión por la Audiencia Nacional. Cuando cumplió las tres cuartas partes en 2002 fue liberado, aunque un año y cuatro meses después de nuevo la Audiencia decidió su regreso a prisión por la 'doctrina Parot', que aplica las redenciones de condena sobre cada una de ellas individualmente y no sobre el total legal de años permitidos, 30 según el antiguo código. Su defensa recurrió y el tribunal le dejó en libertad al estimar que ya había cumplido su pena. Pero un recurso de la Fiscalía ante la sala, que le condenó a diez años más, puede cambiar de nuevo la situación penitenciaria del ex etarra.
Ante este hecho, que en la moción de Ortuella se califica como «único caso a nivel europeo», una iniciativa ciudadana de respaldo al ex preso encontró eco en el Ayuntamiento de la mano del edil de EA Israel Brull, quien consideró que podría elevarse a Pleno. Tras una serie de reuniones entre los partidos y el propio Patxi Gómez, se decidió que el documento que presentó el PSE -el que ayer fue aprobado- era el que más satisfacía a todas las partes y el que iba a ser votado en la sesión ordinaria mensual.
«En interés de un vecino»
Ayer era el día. La expectación en la sala era máxima. Un centenar de personas abarrotaron el salón de plenos arropando al propio Gómez, quien se encontraba presente entre sus vecinos. Cuando el orden del día llegó a su punto, el público asistente sacó en silencio pancartas de apoyo al ex preso, mientras el alcalde daba la palabra a los grupos políticos. El primero en tomarla fue el portavoz del PSE, Daniel Arranz, quien dijo que nadie podía extrañarse de que su partido «aprobara esa moción» porque iba «en interés de un vecino» y que no iba a ser «la primera ni la última». Por su parte, el portavoz del PNV, Carlos Lasa, subrayó que iniciativas como estas «son las que unen» y anunció el «inicio de otro tipo de acciones».
La votación transcurrió sin sorpresas. Doce manos se alzaron y el alcalde, Oskar Martínez, dio la moción por aprobada por unanimidad para remitírsela al presidente del Gobierno, los ministros de Justicia e Interior, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo y la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco.