Los vecinos denuncian la presencia de partículas que dañan las plantas y los coches
Ortuella pide un análisis de la calidad del aire en Urioste
12/10/10 Deia Aitor Alonso
Argitaratuta: 2010/01/12 23:07:14

El Ayuntamiento de Ortuella ha solicitado al Gobierno vasco que analice la calidad del aire en el barrio de Urioste después de que la asociación de vecinos le haya transmitido en varias ocasiones su inquietud por la posible presencia de partículas contaminantes en suspensión procedentes de la empresa Nervacero.

El alcalde de la localidad minera, Oskar Martínez, se ha dirigido ya en dos ocasiones al departamento de Medio Ambiente -la primera a comienzos de diciembre y la segunda hace escasos días- pidiéndole que coloque una unidad móvil de control en la zona para realizar un estudio que despeje todas las dudas. Aunque por el momento no ha recibido una respuesta, el primer edil ha adelantado que, según las conversaciones informales que ha mantenido con Ihobe, el equipo se podría instalar "a finales de febrero o en marzo".

Según pudo comprobar ayer este periódico, la preocupación en Urioste por esta cuestión es grande. El secretario de la asociación de vecinos Urbegi, José Ángel López, remarcó que llevan años solicitando una analítica tras comprobar que las carrocerías de algunos vehículos y algunas plantas tienen "picaditas" que han afeado las carrocerías y las hojas, y que achacan a las emisiones de la acería ubicada en Trapagaran. "Los días que predomina el viento este es cuando más lo apreciamos", resaltó el representante vecinal.

La asociación remarcó que esta compañía expulsa "millones de kilogramos de productos tóxicos" a la atmósfera, tal como han podido comprobar en un informe que han extraído del ministerio de Medio Ambiente, si bien reconocen que las estadísticas no revelan que los datos alcancen niveles de riesgo. Aun así, consideran que las cabinas de medición más próximas al barrio, situadas en Portugalete, Gallarta y Zierbena, "están demasiado lejos para controlar los niveles de contaminación en el aire que haya en Urioste". Por eso subrayan que las mediciones deben hacerse cerca de sus viviendas para salir de dudas.
 
El alcalde, por el momento, ha indicado que una vez finalizado el estudio, se analizarán los resultados "y tomaremos las decisiones que haya que adoptar". El Consistorio ha adoptado esta medida apenas unas semanas después de que se diera a conocer que las localidades vecinas de Abanto y Muskiz tienen las tasas de mortalidad más altas de la comunidad autónoma, una negra circunstancia que se achaca en parte a enfermedades degenerativas y respiratorias.

A este respecto, Oskar Martínez reconoció la "preocupación" que ha generado esta información en el Ayuntamiento de Ortuella y ha desvelado que ha solicitado oficialmente al consejero de Sanidad, Rafael Bengoa, una copia del informe para contrastar las conclusiones. "Todavía no lo hemos recibido, pero cuando llegue estudiaremos los datos y en base a ello adoptaremos las medidas necesarias", concluyó el mandatario jeltzale.